dijous, 30 de març del 2017

Canción al proceso evolutivo

Pasaron siglos y yo
puedo ir a Nueva York;
que ya el mono de mi abuelo
frotando descubrió el fuego
y predijo que ahora yo
puedo ir a Nueva York.
Ya anglosajón o latino
que bien derecho camino,
sé que el mono de mi abuelo
ya cocina con el fuego.
Pasaron siglos y yo
puedo ir a Nueva york.
Por aire, por mar, por tierra
puedo llegar cundo quiera:
ahora yo
puedo ir a Nueva york

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Pasaron lunas y tú
puedes ir a Tombuctú;
que la mona de tu abuela
cuando subió a la palmera
ya te dijo: “después tú
podrás ir a Tombuctú.”
Tú, berebere o tuareg
que te pusiste a dos pies,
ya la mona de tu abuela
se bajó de la palmera;
pasaron lunas, y tú
puedes ir a Tombuctú.
Por el agua, por la arena,
mi bella niña morena,
ahora tú
puedes ir a Tombuctú.


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Y das gracias a tu abuela
que bajó de la palmera,
y doy gracias a mi abuelo
que cocinaba con fuego;
mi niña morena, yo,
de turista en Nueva York,
mi niña morena, tú

espérame en Tombuctú.

Félix

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dijous, 23 de març del 2017

Las voy siguiendo

 
Las voy siguiendo
mirando el agua:
¡Qué mansamente
las nubes pasan!
El puente pétreo,
la noche opaca.
En lo más alto,
la de hojalata
riela su azufre,
desesperada.
Dos estrellitas,
aprovechadas,
cabritillean
tan de pasada…
Abro los ojos:
“Caradeplata”
ya se ha tapado;
Debussy calla.

Félix

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dimecres, 15 de març del 2017


El club de los 10 poetas

Publicaban 10 poetas,
uno se murió rimando,
nueve quedan, ve restando.

De los nueve que quedaban,
un serventesio achacoso
mató a uno y quedan ocho.

De los ocho que quedaban,
de un solo verso decente
murió uno, y quedan siete.

De estos siete que quedaban,
a uno lo mató un romance:
ya quedan seis al instante.

De los seis que nos quedaban,
uno se tragó tres ripios,
se murió y nos quedan cinco.

De los cinco que quedaban,
por haber asonantado,
uno murió, quedan cuatro.

De los cuatro que quedaban,
uno se comió un terceto,
tres nos quedan, en efecto.

De los tres que nos quedaban,
de parto de redondillas,
uno a su vez sucumbía.

Sólo dos sobrevivimos,
mas choqué con un cuarteto
y aquí me tienes bien muerto.

¿Oye, uno, ten cuidado,

no te pille un pareado!

Félix

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dimecres, 8 de març del 2017

Me prenden tus caricias

Me prenden tus caricias y, mujer,
el cuenco de mis manos
busca el duce acomodo de tus senos;
pero cuando explosiona
el trueno del placer en que morimos,
un relámpago previo de ternura

se me asoma a los ojos.

Félix


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dimarts, 28 de febrer del 2017

¡Ay, ay, ay!

¡Ay!, se me escapa la vida
por la heridita del tiempo
y no puedo detener
esta hemorragia de alientos.

¡Ay!, que un huevito ha dejado
la mariposa del sueño
para que nazca la oruga
negra de los cementerios.

¡Ay!, que se escapa la vida
por la heridita del tiempo
sin nadie que cauterice

esta hemorragia de alientos.

Félix


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dilluns, 20 de febrer del 2017

Pero arriba, trincheras

Pero arriba, trincheras,
hileras.
El odio me zumba
y el acordeón
modula en mi mente,
demente,
chirridos de gas.
¿Dónde vas?, ¿dónde vas?
Hacia atrás va la panza,
dirás.
Pero arriba, trincheras.
Hileras…
de odio, agujero y gusanos,
talegos y nieve
blasfemias y guano.
¿Quién viene?
No comas, no es tiempo:
al momento dispara
apunta y dispara,
no para
la panza
dirás.
No quiero, es el gas
que modula en mi mente
demente
el chirrido zumbón,
el chirrido zumbón
de mi acordeón.
Ahí te quedarás.
Dispara, dispara, dispara,
¡dispara!
Esa bala
en mi frente
que me voy del frente
bien alta la frente,
herida la frente.
Hacia atrás
tú dirás,
mientras oigo el chirrido

del gas.

Félix

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dissabte, 11 de febrer del 2017

Peregrino

Déjame entrar, mujer,
al sagrado refugio de tu cuerpo.
Romero y peregrino de la carne,
triste y cansado vengo
de inhóspitos albergues,
de tantas lluvias, soles y granizos,
de tantas mortecinas soledades.

Al fin te iba atisbando
entre jirones de niebla matutina
y te oí repicar,
entre ráfaga y ráfaga
parpadeos del aire en sus silencios,
argentina y purísima campana.


En tu pecho, mujer, me reconforto,
me voy curando el alma
en tu pródigo amor.
Renazco hombre en tu seno
y un nombre nuevo cobro
al salir bautizado

en las aguas termales de tu sexo.

Félix

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