dijous, 14 de maig del 2020


Modorrina
El día se ha colgado de la nada
en el clavo ardiente del sopor:
ni un pájaro, ni un viento, ni un resuello.

Las horas se han perdido y como a ciegas
caminan peregrinas;
las saetas no saben de su alzheimer
y el péndulo en su caja se hace el muerto.

Anestesia en las nubes y agujeros
por los que el cielo asoma
muy apesadumbrado,
con ganas de llorar pero no puede.

En el patio el poeta se estira en su tumbona:
el sombrero en los ojos, con objeto
de astillar este tronco tan maduro
con una modorrina.

Cuatro moscas obscenas y enlutadas
se posan en los brazos,
pertinaces y tercas, reiterantes.

El poeta mentado se levanta
viendo cómo la tarde se amortaja,
cómo se instala el luto en las dehesas,
mientras bebe el aceite la lechuza
de la mística lámpara solar,
y cuatro moscas van de plañideras.

Un joven acostado en la hamaca descansando con sombrero. Retrato ...

divendres, 8 de maig del 2020


Romance del primer amor

En un caluroso agosto
de recuerdos tan lejanos
irrumpisteis en el pueblo
en dos viejos carromatos.
Parasteis en la placeta
junto a la fuente de caños.
Antes de que el alguacil
nos pregonara su bando,
os rodeamos los niños
y sentados en el banco
cuchicheaban risueños
y observaban los ancianos.
La noticia en un momento
de casa en casa ha volado:
“esta noche habrá función,
titiriteros llegaron,
no sé seguro qué harán
si títeres o teatro”.

Exóticos descendisteis
diez o doce, no sé cuántos
y en medio de todos ellos
destacaron tus encantos.
Aunque era muy niño entonces,
tal vez tenía nueve años
y tú, al menos me doblabas
calculando por lo bajo
en edad y en estatura;
me quedé tan embobado
mirando tu pelo rubio
y tus ojos azulados,
aquel pecho exuberante,
aquel rojo de tus labios,
aquellas piernas tan largas
y aquel talle tan menguado,
que de nadie más me acuerdo
de los que había a tu lado,
para ti sólo tuve ojos
quedándome enamorado.

Fuiste Isabel y Julieta
fuiste Inés, fuiste Rosario,
Beatriz fuiste y Teresa,
fuiste Genoveva a ratos.
¡Qué palabras tan bonitas!
¡Qué bien  movías las manos!
¡Qué bien reías las risas!
¡Qué bien llorabas los llantos!
¡Qué bien morías las muertes!
¡Qué bien amabas amando!
¡Cómo envidiaba al galán
que aparecía a tu lado,
torturándome de celos
cuando besaba tus labios!

Cuando a mi casa volvía
en mi soledad cercado
soñaba dormir contigo
y despertar en tus brazos.
El sueño no conciliaba
ni rezando a todos santos,
sorprendiéndome despierto
el primer canto del gallo.

Por siete días te vi
tarde y noche en el teatro,
al octavo día justo
otra vez los carromatos
reemprendieron la marcha
y con ellos tus encantos.
Me quedé herido de amor
y en mi herida desolado.
No supo nadie, ni tú
que esa mañana temprano
cuando salisteis del pueblo,
caminé durante un rato
manteniendo la distancia
pero muy desesperado
con el corazón herido
siguiendo los carromatos.

Félix


Vivir cada día - Confesiones de un teatro ambulante - RTVE.es

diumenge, 3 de maig del 2020


Arrabal

Inmensa duna por los arrabales.
Se tumoraron todos los pecados
en esta montañona que ya es gris.

Tampoco merronean los adobes.

Vegetación de chapas y cartones
en machihembrado obsceno,
paritorio de tantas sordideces.

¡Qué mala racha lleva la indigencia,
no levanta cabeza!

Ellas y ellos se caen,
es difícil la verticalidad...

Cansados además
de ser tan antiestéticos,
prefieren ir muriendo en letanía,
una vez comprobado
que no hay otra salida ni otra entrada
y que son un orzuelo inoportuno
en el ojo del pulcro.

Félix

Constituidos los órganos que promoverán la transformación de la ...

dimarts, 28 d’abril del 2020


Recreación
 
Tus ojos y tus labios,
cada curva
he recreado de tu cuerpo crudo,
las comisuras de tu boca,
tus hoyuelos
y el vientre liso tan templado al beso.

Soñé tus senos y los hice carne,
hice presente tu pubis tan pensado,
dibujé en balanceo tus caderas
y están aquí
tan acunado el ritmo.

Milagrero capullo el de este encuentro
con promesas de rosas
florecidas:
a fuerza de pensarte en cada clima
reproduzcamos solsticios,
equinoccios,
y la lluvia cósmica de las virginidades.

Y si a vida o a muerte nos amamos
rodemos los espacios siderales
abrazados.
Que la Osa Mayor se escandalice
y la Polar de celos parpadee;
tú y yo nos beberemos
los placeres
ante el asombro de las constelaciones.

Félix

Constelación De Osa Mayor « ¿Dónde Se Localiza? »【 2019 】

dimecres, 22 d’abril del 2020


      Cupido

         -allegro-
 
Diosecillo y su aljaba,
niñote alado,
selecciona la presa,
con gran cuiddo.

Una niña en su huerto:
menta y alberca.
Lejos mira un muchacho,
después se acerca.


        -andante-

De las ramas de un manzano
dispara Amor su ballesta.
Niña y muchacho  quemados
en las brasas de la hoguera.

Cupido ha quedado exhausto
tras el disparo del dardo.
El arco cuelga del hombro.
corazones traspasados.

Félix

San Valentín 2018: La historia de Cupido


divendres, 17 d’abril del 2020


Humanidad doliente
  
En se rojo está toda la sangre
y en el azul la complacencia toda
homicida también.

Por tu globo ocular
todos los ojos hueros
de los muertos se asoman a mirarme.

En la amarilla piel amarillean
las pieles de los vientres
y de los senos apergaminados.

A punto de borrarse
la mueca de la carne
en el obsceno gesto del horror
cabalgando en el grito,
las calaveras mondas del cadáver
se hacen hueso en la tuya.

Humanidad doliente,
huyes despavorida de ti misma,
despojo miserable, muerto vivo.

Hombre del hombre víctima y verdugo,
me asustas y te asusto,
pues soy parte de ti y en mi agonía
también soy homicida.

¿Te llevarán las fuerzas hasta el puente
que a la vida conduce?
¿podrás huir del rojo y del azul
o será tarde ya ?

Félix

El cataclismo y la momia que inspiraron «El grito» de Edvard Munch

diumenge, 12 d’abril del 2020


Barbudos

Antaño, cuando joven, mis amigos
eran todos barbudos;
y todos se sabían un poema
de Lorca o de Machado.
Todos o casi todos, lo prometo,
de cuando en vez metían latinajos;
te hablaban de Descartes o de Kant,
de los peripatéticos y cínicos
y de aquella cicuta tan famosa,
que Sócrates tomó.

Hogaño, cuando viejo, mis amigos
ya se afeitan la barba casi todos,
pero puedes creerlo:
las calles están llenas de barbudos
jovenzuelos y viejos:
el cuero cabelludo bien rapado,
con tatuajes y piercings,
sin silogismo alguno en la cabeza,
sin haber parido nunca un pareado,
y sin tener noticia, ni la esperan,
de Píndaro, de Borges  o Platón.

Félix

La primera reunión de calvos con barba de España - miBrujula.com