dimarts, 7 d’abril del 2020


La luz llena de ojos los sentidos

Ese azul tan sutil que mira en tu ojo,

de todos los azules el más sabio,
reposa un cielo-luz en la pupila,
que se cobija tímido en el párpado,
mientras al aire vuela invertebrada
el ave tartamuda de mis labios.

Recién nacido el niño de tu oreja,
carcajea en el pelo ensortijado
y escucha la palabra que no he dicho,
pues quiero pronunciarla y es un pájaro,
que duerme en una pata en rama verde,
soñando un nido propio y no alquilado.

El olor a jazmín y a yerbabuena
de tu pecho en la noche del milagro,
siembra alondras heridas de misterio
en el humus fecundo de mi olfato,
despertando lujurias animales
y transformando al niño en un licántropo.

Se acuna tu sabor aquí en mi boca
y el gusto mujerea al recordarlo;
la lengua se me vuelve adolescente
y púberes muchachos estos labios,
ansiosos de libar tus oquedades,
golosos por besar tus altozanos.

Toda tu piel recorren estos dedos,
la superficie entera macerando,
y se amansa y se tensa y se licúa…
Cual locos diosecillos nos creamos,
con la fértil arcilla de los cuerpos
un mundo que jamás se hubo soñado.

Félix

Las personas de ojos azules son descendientes de un mismo individuo

dijous, 2 d’abril del 2020



Romance de los gitanos 

A ritmo de cobre y luna
han llegado los gitanos,
chirrían buenaventuras
las ruedas del carromato.
Una recua de jumentos
grises, viejos, tristes, pardos
y, atados a los estribos,
dos muy flacos perros galgos.

Sentado viene el patriarca
luciendo un bigote cano,
anillo y pulsera de oro
y vara larga en la mano.

Dentro y fuera churumbeles
que van de la risa al llanto.

Delgaditos de cintura
los tres varones gitanos
morenos de raza y luna,
sonrisa blanca en los labios,
ojos de azabache negros
y el pelo acaracolado,
los bártulos en el suelo
el campamento han montado.
Han encendido una hoguera
y un pandero acompasado
ha comenzado a sonar
de palmas acompañado

Morenas de plata y noche,
los dedos ensortijados,
ojos de embrujo y misterio,
pecho y muslos de fandango,
abuelas, madres y hermanas,
zapatos de tacón alto,
vestidos de faralaes,
contorsionados los brazos,
cante muy hondo de penas
de alegrías y desgarros,
han comenzado a bailar
dibujando con las manos
los duendes de cada baile,
ensalmo y ritual sagrado,
desparramando en la noche
olor de jazmín y nardos.

A ritmo de cobre y luna
han llegado los gitanos.
Mañana, a la luz del día,
de los mimbres artesanos,
ellos harán unos cestos
para mil usos diarios,
que ellas con gracia y salero
ofrecerán a los “payos”.

Cuando de nuevo la luna
cuelgue su pandero blanco,
alrededor de la hoguera
embrujo y ritual gitano.

Félix


el campamento gitano por del bosque - Comprar Pintura al Óleo ...

divendres, 27 de març del 2020


Empujando deseos

Si viniera la niña
de  aros de plata
por el sendero,
de lejos oiré su tintineo.
Esperaré a la niña,
junto a mi tienda
y empujaré deseos para que venga.

Si viniera la niña
del pelo negro
por la alameda,
me acercaré corriendo hasta la alberca.
Morderé briznas,
 contaré piedras
sin darme cuenta
y empujaré el deseo para que venga.

Si viniera la niña
de ojos oblicuos
junto a la playa,
correré descalzo al borde del agua.
Plantaré un castillo de arena mojada,
echaré mis suspiros
entre las olas mansas,
miraré mil veces las nubes por si hay tormenta
y empujaré el deseo para que venga.

Si acaso no viene por el sendero,
si no aparece por la alameda,
si por la playa no viene ella…
tienda, tintineo, arena y alberca:
no olvidéis que he venido, que esperé
y que he muerto
empujando deseos porque viniera.

Félix

Hermosa chica caminando por la playa al atardecer Foto & Imagen De ...

diumenge, 22 de març del 2020


Apellido
Sin:
mío es lo tuyo,
tuyo es lo mío.
Con:
yo, tú, él
y el apellido.

Félix
Resultado de imagen de Apellido

dimarts, 17 de març del 2020


Sobre mis olas te meces
Sobre mis olas te meces
y tu mirada encendida
prende el amor en mi vida,
amor que siempre soñé:
envejecer siempre juntos
y consumir una a una
cada noche con su luna
amando cuanto no amé.

Félix

Resultado de imagen de Sobre mis olas te meces

dimecres, 11 de març del 2020


Primer hombre   

No había tormentas sobre su cabeza,
sin embargo
abrió el paraguas más grande de la historia,
abrió la noche.

¿Fue la mujer?
Sería sombrilla coquetuela,
también negra…No importa,
abrió la noche.

Uno y otro
sugirieron la idea de la lluvia,
del rayo y de los truenos.

Desde entonces, cada hombre
abre su paraguas. ¡ qué gracioso!
Y cada mujer.

Desde entonces
las tormentas de verano nos acosan
y las nieves de todos los inviernos.
Y, mientras abrimos el paraguas,
impertérritos jarrean los tinteros.

Félix

Resultado de imagen de Adan

divendres, 6 de març del 2020


No por eso lloran las flores

Las flores que nacieron y que mueren
en un lugar recóndito del bosque
y que nadie las ve,
no te creas que lloran.
Ni la azul o la blanca chaparrera,
ni la humilde violeta, ni la rosa silvestre,
ni tampoco la efímera
flor de la zarzamora y de la fresa…

La orquídea, la prímula, el narciso,
la anémona o el lirio,
¿crees que gemiquean
y que pierden el tiempo lamentándose
de que nadie pase a contemplarlas?
¿Acaso la belleza no es belleza
independientemente
de que haya un ojo humano que la admire?
No gemiquean, no.

Félix

Resultado de imagen de Flores silvestres